miércoles, 16 de enero de 2013

La "cascada" en Total Recall

Desafío total es una de las grandes películas de todos los tiempos. Su remake no. No hace falta que resuma de qué va, la línea argumental es similar, pero sí que voy a hablar de un fallo que me ha llamado la atención de la nueva peli.

No sabría decir quién es mejor actor, está muy reñido

Justo antes de comenzar se nos pone al corriente de la situación: La tierra está desolada por las guerras químicas y sólo sobrevive el Reino Unido y Australia (o la colonia, como la llaman). Para comunicar ambas situaciones geográficas se ha construido un túnel que atraviesa la tierra muy cerca del núcleo y un vehículo que pasa por él, llamado "La cascada" (the fall, en inglés). El vehículo se deja caer desde un lado, y al pasar por el centro de la tierra lógicamente se invierte la gravedad, lo que provoca que los viajeros pasen por un periodo de ingravidez de unos segundos mientras el vehículo da la vuelta para adaptarse. Ignorando todo lo relacionado con la extrema presión del interior de la tierra y la temperatura de miles de grados que habría que soportar, parece bastante lógico, ¿o no?


En realidad si el vehículo se deja caer, como parece que ocurre en la película, los pasajeros deberían  sentir la ingravidez en todo el recorrido. Sería como si cortasen las cuerdas de un ascensor. Todo lo que hubiera en el interior del ascensor caería con él, por lo que tomándolo como sistema de referencia, todo estaría en reposo, flotando en su interior. ¿Y qué pasaría cuando pasase por el centro de la tierra? Efectivamente, la gravedad se invertiría, y actuaría en la otra dirección, frenando el vehículo. Pero nuevamente, al actuar la misma fuerza sobre el vehículo y todo lo que hay en su interior, no habría diferencia, y los pasajeros seguirían sintiendo ingravidez. Siendo un poco más exactos, ya que no pasa por el centro exactamente, a medida  que se acercaran a éste, habría que tener en cuenta el efecto de la gravedad sobre uno de los lados del vehículo, que aumentaría, pero al disminuir la fuerza de la gravedad cuanto más cerca se está del centro, lo más probable es que (sin hacer un mísero cálculo) ambos efectos prácticamente se anularían, y casi ni se notaría. Lo único que se notaría es una aceleración centrífuga cuando el vehículo rotara.
 
En conclusión, o yo soy un completo desastre en física, o en Hollywood no hay un sólo guionista capaz de preguntar a alguien que no lo sea. No sólo son bastante plausibles ambas opciones, sino que tampoco son mutuamente excluyentes.

jueves, 10 de enero de 2013

2012: Año de mierda

Ya hace bastante que no escribo, entre unas imbecilidades y otras, pero no preocuparse que aún no he perdido las ganas. Así que, puesto en faena de nuevo, y ya que hace poco que fue nochevieja, ¿qué mejor forma de retomar el blog que aportar otro insulso listado más de lo mejor y lo peor del año de turno? Pues ahí va:

Lo peor
Lo peor sin duda de este año es que, sorprendentemente, ¡Pitbull no ha sido lo peor!
La raza humana me asombra. Esa habilidad innata que tiene para autodestruirse de las formas más inverosímiles jamás se ve alterada ni por la contaminación, ni por la crisis, ni por los desastres naturales sean lo crueles que sean. Da lo mismo: Mientras haya un sorbo de agua y un mendrugo de pan seguirá habiendo Reggae-ton (me da igual si no se escribe así) o cualquier otra degeneración popular de la música. Y aunque me duela decirlo (no mucho, reconózcolo), este año Adelle ha cogido a Pitbull, le ha dado una paliza, le ha tirado al suelo, prendido fuego y después ha meado en su agonizante y churruscada calva para apagarlo antes de que muriese. Por último, ha abusado de él de formas que no quiero mencionar. Me han puesto tanto la misma canción una y otra vez que nevermind I'll find someone like you, porque estarás grabada a fuego en mi subconsciente para siempre, y siempre y siempre...
Viendo el lado positivo y teniendo en cuenta que mi capacidad mental para la bazofia tiene un límite: Pitbull, ya no me acuerdo de tus canciones (eso sí, no todo es mérito de Adelle, agradezcámosle a cierto asiático equino su parte de culpa).
Pobres ilusos, no sabían lo que se les venía encima.
Lo mejor
La triste realidad es que no se me ocurre nada bueno en este año de mierda. Quizá el partido España - Italia de la final de la Eurocopa, o algún hashtag de esos graciosos, como el de la mariló y la reencarnación orgánica. Pero son cosas tan insignificantes que da vergüenza mencionarlas. Para mayor decepción, ni siquiera se acabó el mundo: ni Chuck Norris desvió el eje de la tierra haciendo flexiones (como vaticinaban los dos votos de la encuesta que hice), ni acertaron las teorías de que los mayas tenían la teoría de que acabaría el mundo el 21 de diciembre. De hecho, yo aún estoy esperando que sólo se hubieran equivocado por unos días o meses y que se complete el prefacio cualquier día de estos (con un poco de suerte en febrero), lo cual sería un margen de error más que aceptable para los medios rudimentarios de que disponían por aquel entonces.
Total, que mejor olvidamos cuanto antes 2012 para centrarnos en 2013, que además el número 13 da buena suerte, ¿o era el 7?