viernes, 12 de octubre de 2012

Se acerca el invierno III: Una nueva generación

Los motores del cambio

La actual generación de consolas está durando mucho. Han pasado 7 años desde que salió la XBox 360 en 2005, rompiendo el ciclo de la Playstation 2 que duró 5 años. Alguna vez incluso se ha dicho que la PlayStation 3 duraría 10 años, y, de hecho, lo último que ha presentado Sony es una reducción de tamaño (que no de precio) sobre la misma. Sin embargo, no paran de oírse rumores sobre una nueva generación de consolas, algunos incluso predicen que será el año que viene cuando se presente definitivamente.


Esta es la nueva generación de consolas. La misma que ahora pero más pequeña.

Mi impresión es que todo viene porque se han empiezado a presentar nuevos motores gráficos con un potencial asombroso, como el Unreal Engine 4, la nueva versión del CryEngine que llevará el Crysis 3, las brutales imágenes que nos brinda LucasArts con su Star Wars 1313 (que en realidad se supone que corre con el Unreal Engine 3), o el Luminous Engine de Square Enix. Y parece evidente que el hardware añejo de las consolas actuales no podrá moverlos. Así que no tiene pinta de que falte mucho para que comencemos a ver nuevos y potentes cachivaches que colocar junto a la tele.

Pero también hay que tener en cuenta un factor que muy probablemente esté frenando el cambio: La crisis económica. Los consumidores no están para tirar cohetes y comprarse un juguete de 600€ así por las buenas. Las nuevas consolas tendrán que salir con un precio más barato y peores prestaciones, o tendremos que aguantar un poco más con las actuales.

¿Y qué pasa con la Wii-U que sale en Noviembre? ¿No es una consola de "nueva generación"?

Mucho se ha hablado de la potencia de esta consola. Parece ser que, aun siendo nueva, no es mucho más potente que una XBox 360. Es un salto muy parecido al que dio Wii con respecto a la PlayStation 2: Un control innovador con una ligera mejora gráfica, en este caso parece que pasamos por fin al Full HD. Tengamos en cuenta que a pesar de tener la resolución 4K (4096x3072) a la vuelta de la esquina, en las consolas actuales muy pocos juegos se ejecutan a 1920x1080, siendo lo normal 1280x720.

En cualquier caso, ¿de qué sirve una máquina potentísima si lo que quiere mucha gente en realidad es jugar al Super Mario Bros con los hijos? Además si a los padres les apetece ver las noticias se puede mandar a los críos a su habitación sin que dejen de jugar a la maquinita gracias al super mando-tablet. Será todo un éxito.

Miiverse y XBox Live Rewards: La distopía de la gamificación se acerca

La "gamificación", término brutalizado del inglés gamification, es la práctica de introducir elementos de los juegos en la vida real para incentivar o motivar actividades o trabajos. No sé si existe un término para lo contrario, aplicar elementos de la realidad en los juegos, pero lo cierto es que las barreras entre lo virtual y lo real comienzan a difuminarse.

La conectividad permanente con Internet, los smartphones y la viralidad de las redes sociales puede usarse para dotar de vida off-line a las consolas. Wii-U va a dar un paso en ese sentido con la red social de Nintendo: Miiverse. La intención es que estemos pendientes todo el día de lo que ocurre en los mundos virtuales, al igual que lo hacemos en el Facebook. Personalmente, no me hace mucha ilusión la idea de tener que enterarme cada vez que alguien se termine un nivel del Super Mario Bros.


Añadamos los logros a la ecuación. Los logros (o trofeos o como queramos llamarlos) siempre me han parecido algo fascinante. Sólo por el hecho de recibir una condecoración virtual eres capaz de pasarte días recogiendo "paquetes ocultos" en un GTA. Y muy pronto empezaremos a ver la aplicación al mundo real de estos logros, por lo pronto, Microsoft ya empieza a darte recompensas "reales" según tu puntuación obtenida con los logros. No parece tan descabellado un mundo como el que nos muestra el segundo episodio de Black Mirror.


El segundo episodio de la miniserie Black Mirror nos muestra
un mundo en el que todo funciona a través de unos
puntos virtuales llamados "Méritos".


Por mi parte, mis sentimientos están enfrentados con respecto a logros de este tipo aplicados a la vida real. Podrían darnos un logro por currar 80 horas en una misma semana, o por dormir 15 horas seguidas, o por bebernos 20 copas en la misma noche sin vomitar... Las posibilidades son ilimitadas y en las entrevistas de trabajo sería un descojone: "Señor Pérez, veo en su perfil que ha conseguido el logro Autofelación... muy impresionante...". Pero no deja de ser el típico futuro sin privacidad que da bastante miedo (y al que nos acercamos peligrosamente cada vez más).

Realidad aumentada: Está pero no está

La realidad aumentada es algo muy interesante y con muchas aplicaciones. Se oye mucho hablar de ella, pero nunca termina de entrar definitivamente en nuestras vidas. Con la tecnología disponible en los teléfonos de última generación hemos comenzado a ver aplicaciones con realidad aumentada para marcarnos dónde están las constelaciones, o indicaciones geográficas, información contextual, etc. Pero aún estamos a años luz de lo que se podría hacer, porque hay que tener en cuenta que ciertas aplicaciones de realidad aumentada pueden implicar desafíos técnicos muy complejos. 

Google está en ello. Con Project Glass quiere llevar la realidad aumentada a la vida cotidiana. Unas gafas con una cámara y una minipantalla para insertar información en el mundo real. Será capaz de recibir (y esperemos que entender) comandos de voz, y parece ser que se comenzarán a comercializar prototipos el año que viene. Lo interesante es que no se trata de una aplicación de la realidad aumentada, sino una plataforma para ello. Y si está bien montada, puede ser el caldo de cultivo idóneo para que comiencen a aparecer aplicaciones realmente interesantes. Aunque sigue teniendo la misma pega que el 3D: ¡Necesita gafas! ¿Harán Google Glasses graduadas o los que necesiten gafas para ver tendrán que ponerse unas encima de otras? (me preocupa personalmente, al ritmo que decrece mi capacidad visual pronto seré un gafapastas más).

La típica tía buena que lleva Google Glasses
Google no es la única gran empresa interesada. Sony también está haciendo los deberes. Uno de los desafíos de la realidad aumentada es el emplazamiento de objetos virtuales en imágenes reales. Es un problema bastante complejo de resolver, porque hay que analizar la imagen en tiempo real para mapear en tres dimensiones todos los objetos que se encuentran en ella. Sólo reconociendo el entorno a la perfección de esta forma se podría tapar parcialmente el objeto insertado si hay algo que interrumpa la visión. Por eso se suelen utilizar los típicos tags, que al colocarlos sobre una superficie, facilitan obtener una orientación y posición donde colocar nuestro objeto virtual. Esto es exactamente lo que se hace en los juegos Invizimals, y Wonderbook.

Invizimals, uno de los juegos más innovadores y exitosos que
ha dado la industria española utiliza tags para mostrar criaturas
fantásticas en realidad aumentada.
El Wonderbook transforma un libro con tags en una especie de fábula que cobra
vida en la tele y responde a nuestras acciones. Una chorrada como un
piano, pero es bastante molón.
Hace algo de tiempo o Sony publicó un video demo de Smart AR, su tecnología para reconocer objetos y entornos en tiempo real, que es un avance en cuanto a la inserción de objetos virtuales en entornos reales con vistas a ser usado en la PSVita. No sé muy bien qué ha sido de ello, pero lo cierto es que pintaba bastante bien.



Y por supuesto no nos podemos olvidar de Microsoft, que no se cansa de demostrar lo que es capaz su preciado Kinect. En este caso, al hacer uso de dos cámaras en lugar de una sola, se facilita mucho la detección de objetos y profundidades en tres dimensiones. 


Desde que se liberalizó el software para utilizar Kinect, se ha utilizado en proyectos de todo tipo. Muy interesantes aquellos que utilizan proyectores además del Kinect.


SmartGlass: ¿Para qué quiero un pad si ya tengo un iPad?

Otro tema interesante es el crecimiento del "fenómeno de las dos pantallas" (sí, es una mierda de nombre, estaría mucho mejor algo como "dualscreening"). Se trata de que desde que han llegado los smartphones y los tablets, parece que la gente comienza a usar dos pantallas en su vida cotidiana. Vemos la tele con el iPad al lado, estamos delante del ordenador con el móvil delante en la mesa, etc. 

Yo creo que en parte se debe a que Internet no ha llegado a la tele aún como es debido, (de hecho mi tele tiene Internet, pero no hay quien la use con el mando tradicional), por lo que sin un interfaz adecuado que permita cambiar rápidamente de una tarea a otra, se hace necesario tener un segundo dispositivo cerca para poder ignorar los anuncios televisivos o descansar un poco del trabajo, y leer las insulsas actualizaciones de nuestros amigos de facebook, para así sentirnos menos solos y más infelices

Seguramente, los cerebritos de Nintendo vieron venir esto y por eso desarrollaron el mando-tablet de la Wii-U. Y para no quedarse atrás, Microsoft presentó en el anterior E3 su tecnología SmartGlass. Es una idea bastante interesante, que trata de conectar cualquier tablet o smartphone a su consola, de forma que podamos ver en la tele un vídeo que tengamos en el smartphone, o utilizarlo como control alternativo para algunos juegos. Un avance de esto está en la aplicación llamada "Compañero XBox" que hay disponible en la mayoría de smartphones. Entre otras cosas, nos muestra una serie de botones en la pantalla con los que podemos controlar el interfaz de la XBox. Yo lo he probado y va bastante bien, aunque tiene un poco de retraso, debido seguramente a que funciona a través de Internet.


Tablet + tele = diversión sin igual...
Lo más interesante de todo esto, yo creo que no tardará mucho en llegar. El futuro está en que todo chisme se pueda comunicar con cualquier otro chisme sin cables. Mi idea es que con darle a un par de botones, mi móvil transmita todo lo que muestra por su pantalla a una tele, por ejemplo. De esta forma podría navegar por Internet con un control mucho más refinado (que la tele no tiene porqué incorporar) en pantalla grande, jugar a cualquier juego de móvil o usarlo para mostrarle los vídeos de mis vacaciones a todos los que están viéndola (qué cruel soy). O que no necesite llevar a casa de mis amigos mi mando de la Play, porque puedo jugar con el smartphone (aunque esta sería una mala idea posiblemente, no hay quien juegue al FIFA con una pantalla táctil).


Ciertamente no es una idea extremadamente novedosa, ya desde los 80 tenemos el típico mando que servía para todas las teles, y, desde luego, a día de hoy sobra tecnología para hacerlo, pero por alguna razón no termina de llegar. Avances en esta línea los hay, como la DLNA, que permite reproducir ficheros de video, audio o imágenes, desde servidores multimedia (y que gracias a ella he podido prescindir de DVDs o USBs para ver películas en DivX en mi tele), o la llamada WirelessHD, o lo más parecido que he encontrado: Qualcomm Wi-Fi Display. Por su parte Microsoft intenta que toda su colección de dispositivos sean lo más amigables entre ellos. Pero la competencia entre grandes empresas seguramente hará que se formen alianzas enfrentadas, y ciertos dispositivos no serán compatibles con otros, como ocurre siempre.


"Tiene que haber algo en esta cosa para esa cosa"
Homer intentando descolgar el teléfono con el mando de la tele
puede no ser tan absurdo dentro de poco.

Conclusiones

Nos acercamos al futuro soñado de los dispositivos inteligentes, donde nuestro reloj se comunica con nuestro teléfono para mostrarnos las tareas del día, podemos hacer una presentación en Power-Point directamente desde nuestro tablet, conectándolo a cualquier proyector sin cables de por medio, y accedemos a los ficheros de nuestro PC desde cualquier sitio, pudiendo mostrarlos en cualquier pantalla. Pero aún no estamos allí. Al menos se ha vuelto a poner el 3D en el lugar donde debe estar: olvidado en nuestro recuerdo, como era estaba claro que pasaría.

Lo peor es que parece que todos estos avances van a hacernos pasar por la "socialización" de todos los dispositivos. Estamos avocados a espiar todo lo que hacen nuestros allegados aún sin quererlo, desde la tele, la consola, el móvil o el reloj. La privacidad se extingue poco a poco, y somos nosotros los que abrimos todas las puertas. Tiene cosas positivas, sí (aunque no se me ocurre ninguna ahora, más que convocar manifestaciones de forma más eficaz), pero las negativas empañan el conjunto.

También hemos llegado al mundo de las Apps (término cool para denominar a lo que viene siendo un programa de toda la vida). Antiguamente, los programas y su uso estaban restringidos a unos pocos privilegiados: estudiantes de informática, ingenieros, y tecnófilos frikis. Ahora todo dios tiene un móvil desde el cual descargarse programitas chorras con sonidos de Sin-Chan, y lo peor de todo es que lo lleva encima a todas horas y nada le impide enseñárnoslo. Ya pasó con los tonos para el móvil, pero el "amigo pesado" ha vuelto con mucha fuerza.

En cuanto a videojuegos, todo indica que las nuevas consolas serán más baratas y con mucha más potencia que las actuales (faltaría más, han pasado 7 años). Hoy en día ya comienza a haber juegos en cualquier rango de precio y calidad, e imagino que será la tendencia a futuro. Si las nuevas consolas funcionarán sólo con juegos descargables o seguirá habiendo juegos en formato físico, es un misterio. Aunque no creo que se pase definitivamente al formato descargable, sólo con ver que el Max Payne 3 ocupaba 30 gigas de instalación, no quiero pensar lo que ocupará un juego de la Play 4. Por mucho disco duro que tengan las consolas (no creo que traigan más de uno o dos terabytes), aún habrá que descargarse el juego, y sin fibra óptica se te podrían caer los dientes de esperar. Lo que sí que parece probable es que haya más servicios de juegos como el PlayStation+, que te permite jugar a ciertos juegos durante un tiempo, pagando una mensualidad. Veremos si XBox tiene algo en mente al respecto además de regalar vales de compra cada tres por cuatro.

Esperemos que las consolas del futuro no sean así de feas.

Esto es todo lo que se nos viene encima, más o menos, no sé si me he dejado algo, pero ya paso de buscar más en Google que llevo 3 meses con esto. Me ha faltado hablar de los juegos Free2Play, que se han convertido en las nuevas máquinas traga-perras. Ya lo haré en otro momento con más calma (siempre prometo cosas que luego no cumplo, ¿habré sido político en otra vida?).