miércoles, 30 de marzo de 2011

Para qué limpiar el teclado si te puedes comprar otro

Sí, sé que es poco ecológico, pero la realidad es esa.

Mi teclado estaba hecho una mierda, así que, una a una, le he quitado las 125 teclas para limpiarlo. Como no había forma de limpiarlo sin echarle agua, he decidido desmontarlo. Después de conseguir quitarle todos los tornillos, cientos de miles de piezas de diminuto tamaño han saltado por los aires (y además estaban todas muy sucias). Total que me he bajado a la tienda y en 5 minutos ya tenía un teclado como nuevo, de hecho, nuevo.

Los restos de mi antiguo teclado


Pantalón y camiseta: 60€
Bajar a la tienda: 0€
Teclado nuevo: 9,95€
Ahorrarse 125 teclas, 18 tornilllos y un rompecabezas: No tiene precio

martes, 22 de marzo de 2011

Ciclo de películas: Guerra en oriente medio

Han salido muchas películas y series sobre las guerras en oriente medio. Aquí va mi crítica sobre las que me han llamado la atención:

En tierra hostil (The Hurt Locker) (2008)


Género: Drama

De qué va: Va sobre los artificieros en Irak, el peligro que corren, sus imprudencias y todo eso.

Mi crítica: Maravillosa, fascinante, alucinante, me ha dejado tocado para siempre... eso es lo que diría cualquier crítico de medio pelo. La verdad es que es un rollo. Algún momento tenso y mucho dramón sin demasiado sentido. Si no tienes en cuenta el argumento, está bien la fotografía y todo eso.

Mi valoración: 4

Green Zone: Distrito protegido (2010)


Género: Acción

De qué va: Matt Damon es el pobre pringao al que han encargado encontrar las armas de destrucción masiva en Irak, obviamente algo huele a podrido...

Crítica: Está bastante bien, porque para ser una película de acción y tiros tiene un argumento decente. Critica bastante todo el meollo de las armas de distracción masiva.

Valoración7


In the loop (2009)


Género: Comedia

De qué va: Cuando el presidente de USA y el primer ministro de Inglaterra deciden iniciar una guerra en oriente medio, el secretario de estado de Inglaterra mete la pata hasta el fondo en unas declaraciones por la tele, por lo que se lía la de dios.

Crítica: Divertida, con un personaje borde a lo House, y unos políticos ineptos y asubnormalados. Entretenida para ver.

Valoración6

Caza a la espía (Fair Game) (2010)


Género: Thriller

De qué va: Una agente de la CIA trabaja para buscar evidencias que indiquen que Irak tiene armas de destrucción masiva.

Crítica: Thriller bastante interesante sobre las chapuzas que el gobierno de Estados Unidos hizo para respaldar la guerra. Aunque se va transformando en drama a medida que avanza, no cansa.

Valoración: 7

Leones por corderos (2007)



GéneroDrama

De qué vaUna periodista entrevista a un congresista, mientras un profesor intenta motivar a un alumno y un par de soldados están a punto de palmar en algún desierto.

CríticaEs una de esas películas en las que se habla mucho, y ocurren pocas cosas. Sin embargo, lo que se habla es bastante entretenido, no aburre, y, aunque no sacas demasiadas conclusiones, te hace pensar.

Valoración7




lunes, 21 de marzo de 2011

Un domingo cualquiera

Después de una noche dura...

He de aclarar que el borroso de la foto no es por la resaca, es por la cámara del móvil

viernes, 18 de marzo de 2011

3D Hasta en la sopa II - ¡3D, pero sin gafas!

En el capítulo anterior hicimos un repaso de las tecnologías más primitivas del 3D como la estereoscopía, los autoestereogramas o los anaglifos. Ahora veremos las más modernas técnicas, que se aplican tanto en el cine más actual como en los videojuegos de última generación, y porqué no son tan modernas.

Cine 3D - Los sistemas de polarización

En pleno auge de los anaglifos, volviendo a principios de los 50, la gente acudía en masas a los cines a ver grandes películas como "Bwana Devil" o "House of Wax". Pero poco después, en 1955 el mundo había comprendido que aquello era una chorrada que no servía para nada, relegando el 3D a un tercer o cuarto plano en lo que al cine se refiere.

vlcsnap-2066829
Bwana Devil en 3D. Décadas después Disney hizo un remake de esta película llamado "El rey León".

Si no me equivoco, esto es House of Wax con Vincent Price como protagonista.  Dan ganas de verla.
Durante las décadas siguientes hubo algunos intentos fallidos de volver al cine en 3D seguidos de frases célebres como "El 3D es el futuro" o "Dentro de unos años todo será en 3D". Pero, como oí una vez en una película, es la industria del porno la que dirige los formatos cinematográficos, y ¿habéis visto alguna vez pornografía en 3D? yo no (no sé si desgraciadamente).

Total que llegamos al Siglo XXI y el 3D está de nuevo olvidado. A nadie le importa, y los libros de "El ojo mágico" están cogiendo polvo al lado de la colección de "¿Dónde Está Wally?". Pero entonces llega James Cameron y se le ocurre rescatar de la papelera lo del 3D, para parir ¿Avatar?, pues no, "Ghosts of the Abyss", que aquí se tituló "Titanic 2: Buscando el cadaver de Jack".

Un intento más de acercar el 3D a nuestras vidas, solo que esta vez, funcionó.
Al año siguiente, copiando por copiar, y por añadirle lacasitos a una mierda, los creadores de "Polar Express" sacaron una versión en 3D de su película y, sin comerlo ni beberlo, recaudó un cojón y medio más que la versión en 2D. Sentado el precedente, las babas de los productores de Hollywood empezaron a caer como agua de lluvia. Y, mientras, James Cameron, después de pasar un par de horas (como mucho) escribiendo un nuevo guión, comenzó a fabricar la película que 6 años después terminaría confirmando que lo del 3D había vuelto para quedarse y tocarnos las bolas a todos.

Pero antes de seguir con la historia, ¿en qué difiere esta novedosa tecnología de lo visto en el capítulo anterior?. Los anaglifos molan, pero se cargan el color. Así que hay que montarse un sistema para que cada ojo reciba lo suyo, sin estropear la imagen. Así surgió el filtro polarizado, que también tiene mucho tiempo (años 40), por cierto. La idea es que se usan dos proyectores, cada uno con un filtro que polariza los rayos emitidos de forma diferente. En las lentes de las gafas, se colocan filtros que sólo permiten que pasen los rayos polarizados de uno de los modos. De esta forma se consigue transmitir una imagen distinta a cada ojo.

Esta imagen ilustra como funcionan las gafas 3D polarizadas. Si las robáis del kinépolis descubriréis que no sirven para nada si no tienes la sala de cine adecuada.
¿Y si esto se inventó en los 40 porqué no se ha usado hasta ahora? Pues, en realidad sí se usó, pero era muy complicado tener a dos enanitos compenetrados que cambiaran la bobina del proyector exactamente al mismo tiempo, y cuando lo hacian mal, la gente se mareaba y vomitaba. Así que no triunfó.

Actualmente, la tecnología digital permite que la sincronización se haga sin la ayuda de esclavos, y con una resolución HD, maaaaazo de guapa. "Beowulf", "Up", "Avatar" y "Torrente 4" se benefician de esta corriente para hacernos parecer idiotas durante un par de horas cada vez que vamos al cine.

3D En casa - Lujo para unos pocos

Pero la cosa no había acabado, no les bastaba con ridiculizarnos en el cine, también querían hacerlo ante nuestras familias y amigos. Como una mala plaga, el 3D comienza a entrar en nuestras casas, y no me refiero al enorme torrente de anuncios que hay allá donde un humano o animal monesco pueda pisar. Me refiero a complejos aparatos televisivos que permiten hacer algo parecido a lo del cine.

Como he mostrado antes, en el cine se utilizan 2 proyectores para poder dar el efecto 3D. En casa bastaría con 2 teles. Y se podría hacer, pero no seria tan caro. Así que unas cuantas mutinacionales dieron con una idea a medida: lo que se denomina "Gafas activas".

Partiendo de que el cine proyecta 24 imágenes por segundo, la tele PAL, 50, y los videojuegos más punteros (dícen) llegan a las 60; como necesitamos una imagen para cada ojo... pues nada, televisores de 120 o 130 imágenes por segundo, de sobra. Ahora fabricamos un cacharro que le dice a las gafas qué ojo tienen que tapar en cada instante, y listo. Sólo se necesitan unas gafas muy complejas, muy caras, y que además necesitan pilas, ¡perfecto! Y no olvidemos que sin ellas se ve borroso, va a ser la hostia obligar a cada hogar a comprarse 4 o 5 pares de gafas de 200€. Y esta es la razón de porqué las gafas que mangamos en el cine (normalmente hay que devolverlas, no os hagáis los tontos), no sirven para ver una tele Sony Bravia 3D Full HD 500 Hz. 

Esto ilustra más o menos el proceso de creación de una película 3D para uso doméstico. Las lentes de las gafas son de un tipo de cristal líquido que se pone opaco a voluntad de las señales eléctricas. La tele se sincroniza con las gafas para indicar mediante una señal infrarroja qué lente ha de ponerse opaca.

También se ha hablado de otras utilidades posibles de estas gafas, como por ejemplo, poner distintas imágenes a distintos usuarios, lo que es interesante, por ejemplo, para jugar a un videojuego a dobles, o que mi madre vea "Embrujadas" mientras mi padre ve el partido del Atleti. Se acabaron las discusiones, aunque habría que ponerle cascos a las gafas para el sonido (¿alguien más ve un nuevo negocio?). Sin embargo, lo que de verdad me extraña es que nadie haya hablado de la utilidad estética, ya que cumplen todos los requisitos para, en un par de meses, ser la nueva moda en la moraleja: No te protegen del sol, te hacen parecer idiota, y la gente pobre no puede comprarlas.

Antes de llegar a la moraleja, llegaron a Beverly Hills. Esta moda deja a los gafapastas lamiendo botas, y además las lleva Punset, a la izquierda en la imagen.

3D Sin gafas - La salvación a medias

El problema de toda esta tecnología, es que te hace llevar unas gafas incómodas y ridículas, y los que ya tienen que llevar gafas de por sí, se ven obligados a elegir entre ver la imagen borrosa poniéndose solo un par (da igual cual escojan), o ponerse unas encima de otras. El siguiente paso, podriamos pensar, son las gafas 3D graduadas. Pero no, a algún ingeniero muy competente y simpático al que le llamaban cuatro-ojos de pequeño (como a un 93% de los ingenieros), decidió que él no quería gafas. Y así fue como nació el "3D pero sin gafas".

De hecho, actualmente hay dos tecnologías para hacer esto, y una de ellas ya la conocemos desde hace mucho tiempo. Lo que se denomina "Lentes multivista", sigue el mismo principio, más o menos, que aquellos cromos de Bola de Dragón en 3D que te venían en el Bollycao cuando éramos peques. Unas tiras de lentes cilíndricas minúsculas, dispuestas a lo largo de todo el televisor, hacen que dos imágenes distintas vayan a parar a dos sitios distintos, concentrando los rayos.


En esta imagen parece doloroso, pero, en principio, no tiene porqué ser así.

La otra tecnología, se denomina "Parallax barrier", o como he visto por ahí traducido (en latino, seguramente), "Barrera de Paralaje". En este caso se superpone una especie de persiana, a lo vertical, que impide desde un ojo ver unas cosas, y desde el otro ver otras.

El sistema, y sobretodo el resultado, es muy parecido al de las lentes.
¿Cuál es la pega? Pues que sólo funcionan si estás en el sitio adecuado. La zona en la que los rayos se concentran adecuadamente suele ser un sitio muy pequeño. Sólo una persona (o dos siameses) podrían verlo.

Estas tecnologías se están desarrollando actualmente para poderlas hacer funcionar en un rango más amplio pudiendo permitir a varias personas ver la imagen simultáneamente. Además, se usan ya en varios dispositivos, como la Nintendo 3DS, que incorpora un botón para poder controlar la "Parallax barrier", influyendo en la profundidad que el cerebro percibe, y nuevos smartphones 3D, como el LG Optimus 3D.

Justo lo que nos faltaba: 3D en el móvil. Como se puede deducir, la cámara con 2 objetivos permite hacer fotos en 3D, me pregunto si en vez de tanta chorrada se han planteado alguna vez inventar una cámara para móvil que no haga fotos borrosas.  La Nintendo 3DS lleva una de esas también, por cierto.


El futuro del 3D

La pregunta que todos nos hacemos (o al menos yo me hago) es la siguiente, ¿es necesario? ¿qué aporta? Pues lo único que aporta es que por fín parece que nos estamos librando del fastidioso, tosco y absurdo euroconector a favor del HDMI (y no es poca cosa). El 3D, realmente, puede molar en una película de James Cameron, pero no me imagino que aporte tiene en el típico dramón con prostitutas y travestis español, no quisiera verlo ni en pintura, y menos en 3D... Además, no deja de ser una imagen fija que, sí, da una sensación de profundidad más o menos maja, pero no influye tu posición con respecto a ella, siempre es la misma. Aún puede mejorar.

Hay otras tecnologías como el "Head-Tracking" o "Eye-Tracking" (Seguimiento de ojos) que permiten dar una sensación de 3D diferente, en la que sí influye desde dónde estemos mirando y hacia dónde. El siguiente video (de hace un par de años) muestra como Hiro Nakamura, monta un sistema de Head-tracking con la Wii:


En este caso, la televisión da la sensación de ser una especie de ventana, a través de la cual podemos mirar en todas las direcciones (más o menos). La pega, de nuevo, es que sólo vale para un usuario, aunque se podría juntar con las tecnologías anteriores para hacer un mega sistema "Eyetracking Parallax Shutter Home 3D Lenses", que sólo por el nombre se vendería. También valdría para un móvil o consola que tuviera una cámara delante que siguiera la posición de nuestros ojos (teniendo en cuenta que estos dispositivos sólo son para una persona).

Aunque todo se quedará desfasado cuando llegue la holografía.

El futuro del 3D: La holografía. Según previsiones, hacia 2015, los coches volarán, las zapatillas se abrocharán solas, y el 3D será mucho mas feo y cutre, pero será en tres dimensiones de verdad.

En conclusión: no compréis una tele 3D, corre el riesgo de ser el trasto más caro e inútil que jamás hayáis comprado.

martes, 15 de marzo de 2011

3D hasta en la sopa I - La Historia del 3D

Ahora que salen los anuncios de Buenafuente y Punset en la tele maravillándose con la última game boy, creo que es un buen momento para perder el tiempo analizando qué es el 3D, cómo se consigue el efecto, porqué no sirven las gafas 3D para ver a través de las paredes, y un poco de historia, que nunca viene mal y a mi me encanta perder el tiempo con chorradas como esta.

Los comienzos. La estereoscopía.

Parece que lo del 3D es algo nuevo, una tecnología maravillosa que nos hará vivir experiencias inimaginables desde el salón de nuestra casa y que es fruto de los avances técnicos del siglo veintiuno. Pero no es así. Según fuentes documentadas (como no iba ser de otro modo, la wikipedia, siempre a mano), todo esto del 3D data de 1838. Joder, hace... (11 menos 38... me llevo 2...) ¡173 añazos! 

Por aquel entonces, un tal Charles Wheatstone, que era de lo más friki, (los ingenieros que hayan estudiado electrónica y otras memeces recordarán el "Puente de Wheatstone", que también es obra suya), se divertía haciendo fiestas temáticas de cosplay en las que se disfrazaban de sus personajes de literatura de ficción favoritos. En una de esas, disfrazado de Capitán Nemo (que era como el Capitán Kirk de esa época), y sumamente bebido porque la absenta de entonces era mucho más barata y un poco más alucinógena, se dio un golpe en la cabeza, y viendo doble (que no 3D), escribió un intenso artículo de investigación, sobre cómo dar sensación de profundidad a las imágenes planas. 

Muchos (como yo) confunden "Winston" con "Wheatstone". Éste es el verdadero puente de Winston.

Aquí podemos ver a Charlie Wheatstone disfrazado de Capitán Nemo, en una de sus famosas fiestas temáticas. Lo de la entrepierna son aletas, mal pensados...


Básicamente, la cosa es que la razón por la que el ser humano ve en 3D, es porque cada ojo recibe una imagen ligeramente distinta al estar separados unos centímetros, y el cerebro ya solito (muy listo él) se encarga de procesar esas imágenes, juntarlas y generar la sensación de profundidad. Como nota al margen, cuando te pillas un buen pedo (sobre todo si es con copas de menos de 3€), parte de esta capacidad se inhibe, por lo que da esa sensación tan placentera de visión doble. 

El caso es que este tío se inventó un cacharro que colocaba dos versiones desplazadas de la misma imagen, una en cada ojo, y voilà, 3D al canto. Como por aquel entonces no había tele, ni marketing, en vez de llamarse "La nueva experiencia 3D", se llamó "Estereoscopio" y nadie le hizo ni puto caso.

Un arcaico estereoscopio de fabricación casera. Tecnología punta de hace 2 siglos. En los ochenta se popularizó también de nuevo, con las típicas cámaras de plasticorro que había en las tiendas para turistas con fotos de la Puerta de Alcalá en 3D.

Los años 50. La invención de las gafas de modernete.

Allá en Estados Unidos, por los años 50 (del siglo 20), como hemos visto recientemente en el anuncio de McDonalds, los jóvenes se entretenían pasándose mensajitos en papel con sus máquinas de escribir. Como era un coñazo cargar con tal cacharro, y en clase les pillaban siempre, se buscaron una nueva forma de divertirse, y a la par poder ir a la última en moda. Y así surgieron las llamadas "Gafas anaglifo", "Gafas 3D de colorines" o "Gafas de modernete", que vuelven a ponerse de moda cada 30 años más o menos, así que en esta década volveremos a verlas. Y tenían la ventaja asombrosa de que eran de fabricación tan barata, que hasta te las regalaban en los cereales (hoy en día puedes hacerlas a modo casero con cartulina, rotuladores carioca y una botella de fanta). Sin embargo, aquí no se pusieron de moda hasta después de la dictadura, ya que hasta entonces las gafas solo llevaban el cristal azul, debido a la prohibición del color rojo, y claro, no daba el mismo efecto.

3D Anaglyph Glasses Style Dress
Sí, se lo tomaban demasiado en serio.
En este caso, el truco está en que se superponen las imágenes con un filtro de color distinto, normalmente magenta y cyan, y las gafas llevan un cristal de cada color. De esa forma cada ojo recibe una imagen distinta. El problema de esto es que suele cargarse el color de la imagen original.

Ejemplo de anaglifo que ilustra su utilidad.

Los años 80 y 90. Dragones en 3D.

Durante los 60 y 70, cansados de la moda de las gafitas, y hasta arriba de LSD, unos científicos hippiescos investigaron sobre la forma en la que el cerebro puede percibir relieves cuando se repiten ciertos patrones en una imagen plana.

Decadas después, ya en los 90, con el auge de los ordenadores 486 y el Windows 3.11, esa idea desembocó en una nueva manera de darle forma a la visión en 3D: Los "autoestereogramas". Basándose en complejos algoritmos de computación de señales y utilizando un decodificador del Canal +, se pueden generar el tipo de imágenes que "El ojo mágico", trajo a nuestras, hasta entonces, insustanciales vidas. 

Un dragón, para el que sea capaz de verlo. Gracias al éxito sin precedente de este tipo de imágenes hay un 300% más de bizcos.
Una vez asentadas las bases de la tecnología 3D, le llega el turno al siglo XX1: el siglo donde despiadadas multinacionales no se dan por vencidas e intentan de nuevo introducir un producto en un mercado que ya lo ha rechazado varias veces. Llega ¡El siglo del 3D! Pero no lo veremos hasta el próximo capítulo, que ya tengo la vista cansada de tantas dimensiones.


jueves, 10 de marzo de 2011

Moraleja

Hay días que sabes que van a ser un desastre. A veces sabes que ese desastre va a ocurrir incluso días o meses antes. Y, ¿cómo es posible eso?

Respuesta corta: Porque somos unos listos y pensábamos que el marrón no nos caería a nosotros.

Respuesta larga: Pongamos que uno (y por uno me refiero a mi mismo en tercera persona) trabaja durante 4 meses en un proyecto de software, y los últimos 3 días antes de que se le acabe el contrato tiene que desarrollar una aplicación. Como no tiene intención de renovar y no le queda otra, intenta dejar las cosas terminadas, lo que, con prisas, significa hacerlo mal.

10 meses después resulta que uno se encuentra trabajando en el mismo lugar, y resulta que se va a tener que utilizar esa aplicación. Evidentemente le toca a uno, porque es el que la ha hecho, qué menos. Pero resulta que es en un hospital, y para colmo a contrarreloj. Obviamente uno no se acuerda de nada de lo que hizo, ni remotamente, así que hace lo que todo bicho con al menos 2 dedos y una boca haría en esta situación: cruzar los dedos y rezar por que todo vaya bien.

Pero, claro está, no va bien. Las cosas que uno espera que vayan mal, milagrosamente van como la seda, (milagrosamente porque son las cosas que, precisamente, no dependen del trabajo de uno). Pero las horas pasan y el software de uno no funciona, no sabe por qué, y, como no se acuerda, no es capaz de solucionarlo. Además ni siquiera tiene las herramientas adecuadas para arreglarlo, es como si un albañil de repente necesitara piel de ñu para hacer un tipi. Y lo peor de todo es que sólo uno es el que puede arreglarlo. Total, que a uno le toca cagarse en sí mismo, porque no hay otro sobre quien hacerlo.


Moraleja: Aunque pienses que te has librado de la tormenta, tu casa está construida en el ojo del huracán.

jueves, 3 de marzo de 2011

Los calvos ligan más

No es la primera vez que oigo eso de que "Los calvos ligan más". No sé si creermelo.

La última vez que lo escuché fui a ver si en la droguería tenían algún champú HS-Antipelo. No lo tenían, así que seguí con la incertidumbre.

Pero al ver la última película de Nicholas Cage he caído y mis dudas se han resuelto.

Esto es Nicholas Cage en una foto que he cogido por internet (cuidadosamente seleccionada). Como se puede observar, está bastante calvo:

No está calvo del todo, pero sí lo suficiente para poder mejorar su atractivo afeitándose la cabeza y lubricándola con algún aceite.

Ahora observad el cartel de su última película:

Pelucón en "En Tiempo de Brujas"

Nicholas Cage no acepta su calvicie, porque sabe la verdad. Los calvos no ligan más. Y si no, mirad qué de pelucones:

Pelucón en "Next"

Pelucón en "Bangkok Dangerous"
Pelucón en "El Aprendiz de Brujo"

Pelucón en... ¿qué cojones?